Quien llegue a esta vieja villa por los caminos del Norte, podrá verla en la cima de un cerro de La Loma de Úbeda de 840 metros de altitud, con un estratégico Castillo en primer plano que, sobre todo durante la Edad Media, fue importante centro de vigilancia del valle del río Guadalimar. En la misma y en sus inmediaciones se han encontrado vestigios de civilizaciones antiguas, y, con posteridad, según algunos historiadores, radicó en ella Lulia Salaria, principal centro de población de la  colonia romana salariense. Recientemente, en lugar muy cercano, ha aparecido un sarcófago romano con restos humanos, un ungüentario y un anillo. Bajo la dominación árabe fue conocida con el nombre de Sabiyut, y su recinto amurallado, así como su Castillo, alcanzaron destacada importancia. Hacia 1227 fue reconquistada por Fernando III el Santo, quien le concedió un Fuero cuyo códice del siglo XIII se conserva; y en 1257 la dio en encomienda su hijo Alfonso X el Sabio a la orden de Calatrava, otorgándole después el título de

        MUY LEAL VILLA